Tergiversaciones

Libracos, mamotretos, infolios y papeles,
mi inercia, tardamente, rebuja y desordena...
Un cielo azul por la ventana. Lejos, suena
la vida innumerable de la ciudad. Tropeles

León de Greiff, el poeta de la galaxia

Por Luis Fernando Macías

En la Biblioteca Pública Piloto, durante la celebración del centenario de León de Greiff, su traductor al ruso, Sergei Goncharenko, dijo: “León de Greiff es el poeta de la galaxia, los demás son los poetas de este mundo”; con esto quería significar que, para él, se trataba del poeta más grande entre los grandes.

León de Greiff nació en Medellín el 22 de julio de 1895 y murió en Bogotá, el 11 de julio de 1976. Publicó los siguientes libros de poesía: Tergiversaciones, Libro de signos, Variaciones alredor de nada, Prosas de Gaspar, Fárrago, Bárbara charanga, Velero paradójico, Nova et vetera, además de algunas antologías y versiones de su poesía reunida, generalmente con el título de poesía completa; no obstante, la mayor parte de su obra quedó inédita o dispersa. Su hijo Hjalmar, albacea de sus archivos y bibliotecas durante más de cuatro décadas, fue reuniendo y publicando esa obra en ciclos temáticos como La columna de Leo, el Álbum para Matilde (sesenta y ocho poemas, escritos entre 1913 y 1920, transcritos a mano por el propio León para Matilde Bernal Nicholls, su novia en esa época y después esposa y madre de sus hijos), el Correo de Estocolmo o una recopilación de la Obra dispersa en cuatro volúmenes, cuyo título enuncia la procedencia de los textos: columnas de periódicos, guiones, comentarios, cartas, cuadernos íntimos y programas de radio (Bajo el signo de Leo y Extravagancia y capricho, literarios; o Mil noches y una noche y Poesía y canción, musicales).

Podría decirse que se trata de una obra que sobrepasa la dimensión del trabajo individual, pues continúa en la labor de Hjalmar, quien dedicó más de la mitad de su larga vida a su difusión, hasta cristalizar la publicación de los diez volúmenes de la obra completa de la Universidad Nacional de Colombia, en 2018; pero que tampoco termina ahí, sino que se prolonga en una enigmática y lúcida cofradía de epígonos, predicha por el propio León en anotaciones casuales de algunos de sus otrosyóes.

Parte de su destino fue fundar y dirigir revistas: Panida (1915), Los Nuevos (1925), Revista de las Indias (1936) y Música (órgano de difusión de la Orquesta Sinfónica Nacional, 1941).

León de Greiff rodeado de algunos libros
León de Greiff rodeado de algunos libros en el segundo piso de su casa en el barrio Santa Fe, Bogotá-Colombia.
Fondo León de Greiff. División de Gestión Documental Archivo Central e Histórico, Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá · Fotografía de Abdú Eljaiek.

Un estudio léxico sobre su obra, cuya riqueza de lenguaje —vasto, flexible, erudito e imaginativo— supera todo lo realizado por poeta alguno de la historia, nos puso al tanto de la dimensión de su universo creativo, pues ofrece la riqueza cultural de las cuatro grandes enciclopedias de la humanidad: la de la música, que era una exquisita pasión familiar; la de la historia; la de la filosofía, que le permitió el paso del nihilismo de la paradoja “Todo no vale nada si el resto vale menos”, al abandono lúdico de la existencia en procura de “un bel morir, un bel morir, un bel morir…”, en la comprensión de que la nada es la creadora de todo; y la de la literatura, desde una reunión de casi todas las mitologías, hasta el conocimiento minucioso de los grandes músicos, poetas, narradores y doctrinas, no exento de una aguda mirada crítica, expresada en humor, ironía y juegos de palabras y sentidos.

Si nos preguntamos cómo es posible concebir una obra de semejante dimensión, tal vez el hecho de que León de Greiff se sirvió de una múltiple identidad nos oriente a encontrar posibles respuestas: el fenómeno de los otrosyóes, heterónimos, alteregos, adláteres, sosias o emisarios de la escritura oblicua les permite a los escritores, especialmente a los poetas, explorar el pensamiento propio y ajeno desde diferentes puntos de vista, lo cual amplía el ámbito de la comprensión, puesto que hace posible que en un mismo individuo puedan convivir ideas paradójicas u opuestas entre sí. León de Greiff alcanzó a encarnar más de ciento treinta alteregos a lo largo de su vida. Una lista de algunos de los más importantes podría ser: Leo le Gris, Matías Aldecoa, Gaspar de la Noche, Sergio Stepánovich Stepanski, Ramón Antigua, Bogislaus Von Greiff, Hárald el Obscuro, Guillaume de Lorges, Gunnar Fromholdt, El Skalde, Beremundo el lelo, Claudio Monteflavo, Erik Fjorson, Lope de Aguinaga, Baruj, Proclo, Diego de Estúñiga, Miguel Zulaibar, Sirg el Oel, Abdenagodonozor Tercero, Apolodoro (de Siracusa); Baruch, Ebenézer (ex-Poeta Rey Mago), Iván Ivanóvich Ivanóv; Palamedes, Palinuro...

Jorge Zalamea empieza así su prólogo a la edición de Aguirre Editor en 1960 con las siguientes palabras: “He aquí, en manos del lector, con pulcritud y tentación de fruta recién cogida, la obra completa —hasta la fecha—, de uno de los más extraordinarios poetas de lengua castellana. Desconocido, incomprendido y combatido de 1915 a 1930, en nuestros días León de Greiff es no solamente “el Maestro” acatado y amado por todos los círculos intelectuales, sino también el más popular de los poetas mayores de Colombia…”, lo cual, a mi modo de ver, nos resume el rango de la obra de León de Greiff que puede llegar tanto a las esferas más altas de la cultura como al sentimiento más entrañable de lo popular.

León de Greiff durante sus últimos años
León de Greiff durante sus últimos años. Al fondo parece distinguirse la silueta de suhermano Otto.
Fondo León de Greiff. División de Gestión Documental Archivo Central e Histórico, Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá
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Vista panorámica del plano galáctico de la Vía Láctea
Vista panorámica del plano galáctico de la Vía LácteaQue se extiende sobre el lago Bontecou en el condado de Dutchess, Nueva York, Estados Unidos.

Fotografía de Juliancolton disponbile en Wikimedia Commons

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